So So Socios

30 junio, 2011

sociosHasta el momento actual en el que he terminado trabajando por mi cuenta y en solitario, he tenido la suerte (ya que toda experiencia es una suerte poder vivirla) de trabajar en muy diversas condiciones dentro siempre del mundo del desarrollo de software. Una de estas modalidades de trabajo es el trabajar por tu cuenta junto con otro socio y a ese respecto he tenido dos experiencias, una que terminó extinguiéndose irremediablemente y otra que finalmente ha terminado en los tribunales. Por eso creo que, aunque mi experiencia no es muy dilatada, quizás pueda dar un consejo muy corto y simple para todo aquél que decida ponerse a trabajar con otra persona con el objetivo de llevar un proyecto adelante.

Mucha gente utiliza de forma casi automática una frase hecha al hablar de socios “sin un socio irás más rápido, pero con un socio llegarás más lejos” (o algo así). No está mal como eslogan, pero esto no tiene porqué ser así siempre. Por ejemplo, si tu socio es un manta o tiene una visión completamente diferente del proyecto que tú, esa frase directamente se va a piqué, junto al proyecto y a la sociedad en menos que canta un gallo. O si a mitad del proyecto descubres que tu socio no estaba suficientemente comprometido con él  y quiere “largarse” pues lo mismo. O si, o si, o si… Hay miles de cosas que pueden fallar y que debido al lastre de tener un mal socio pueden hacerte fracasar completamente o meterte en un lío del que resulta difícil salir. Por eso mi consejo siempre es el mismo: dejarlo todo atado y bien atado desde un primer momento. Si algo falla, todo será más fácil si el primer día firmáis un compromiso y unas reglas para poder salir de la sociedad o echar a alguien que no está aportando lo que se esperaba.

Se que no es fácil llegar a un amigo o a un compañero y decirle “oye, no, que no empiezo a trabajar en serio hasta que redactemos un contrato que explicite la forma en la que vamos a organizarnos y las posibles vías de salida que tendremos en la futura sociedad que constituyamos”. Definitivamente no es fácil y puede ser que tu pretendido socio te mande a la mierda, pero, en ese caso, ¿sería un buen socio? ¿Alguien que no quiere comprometerse el primer día puedes esperar que se vaya a comprometer dentro de un año cuando un servidor esté caído un sábado a las 4 de la madrugada y nadie sepa por qué?

Una vez firmado ese papel, todo estará controlado. Si alguien quiere abandonar existirá un protocolo, si alguien pide irse dos meses de vacaciones estará contemplado en una cláusula o habrá una norma para discutirlo y llegar a un acuerdo, si alguien propone que ingrese un nuevo socio existirá un pre-acuerdo en firme sobre ello… Todo esto, obviamente, abierto a posibles cambios y re-negociaciones siempre que todos los socios por unanimidad así lo acuerden.

El contenido del acuerdo es aquél que los socios fundadores quieran negociar, pero creo que como mínimo debería tratar (1) el modo en que un socio puede salir voluntariamente de la sociedad, (2) el modo de decisión de cualquier asunto en el que no haya unanimidad entre los socios (consenso, votación por mayoría, etc, pero nunca modificación de estas reglas sin unanimidad), (3) el modo de trabajo, organización y reparto de los diferentes roles y tareas que se tienen que llevar a cabo (y las penalizaciones y forma de expulsión de quien no cumpla con lo especificado) y (4) cualquier asunto relacionado con el dinero (desde la aportación de cada uno hasta la forma de llevar la contabilidad o las posibles vías de financiación). Este último punto lo incluyo pues suele ser uno de los más críticos en las relaciones con socios (siempre bajo mi experiencia).

Entiendo también que puede resultar complicado llegar a un acuerdo y redactar un documento de este tipo, por lo que tampoco es mala idea utilizar los servicios de un abogado. De vez en cuando no está mal poner un abogado en tu vida, vivimos en una sociedad hiper-regularizada y ellos son los expertos en reglas sociales. Considéralo una inversión en tranquilidad.

Yo cometí el error de no tener en mis relaciones con socios un contrato firmado y ahora me arrepiento. Pero esa es otra historia que ya trataré otro día. Me queda pendiente también para otra ocasión el continuar el desarrollo de la frase que daba pie a este artículo (“sin un socio irás más rápido, pero con un socio llegarás más lejos”) procediendo a la comparación entre tener y no tener un socio (aunque ya adelanto que en general me quedo con “no tener un socio”).

Nota: El título del artículo es un homenaje a la serie Weeds (capítulo 3 de la quinta temporada).

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Posteado en Proyectos | Comentarios (6)

6 Respuestas a “So So Socios”

  1. Ramos dice:

    Puaghh, conociendo tu historia yo también me buscaría un abogado si tuviera que buscarme un socio. ¡Menudo elemento!

  2. educador dice:

    Por lo que cuentas en tu post no tengo la menor duda de que tu eres el primer responsable de tus malas experiencias. Tener socios es fundamental e indispensable para crear una empresa que aspire a cualquier meta minimamente ambiciosa y decente. Si lo haces con gente no capaz y poco profesional, es tu error, no el de ellos. Asumelo y atizate con un palo.

    Escribe otro post de como encontrar a socios de exito, cuando hayas tenido uno, claro.

  3. elena dice:

    Hasta ahora, por cordialidad, solo tenemos atados los temas verbalmente…con lo que aqui cuentas y con lo que acabo de leer en Barrapunto…voy a proponer desde ya la redacción de un acuerdo para que firmemos cuanto antes cada uno de los socios

  4. admin dice:

    Sí, @educador, tienes toda la razón, llevo meses atizándome con el palo :) Gran parte de la culpa es mía por no ver venir al falso-socio como yo le llamo, pero ahora mismo tengo clarísimo que si hubiera tenido un contrato como el que comento en el artículo ese fallo mio hubiera sido solo una anécdota y no un enorme problema que tiene paralizado un buen proyecto.

    @elena, recuerda que el dinero y la ambición es capaz de transformar a la gente y es mejor curarse en salud y no arriesgarse a perderlo todo por el capricho de una sola persona. Ten mano derecha a la hora de plantearle a tus socios el acuerdo, pero actúa con decisión. Es el único consejo que te puedo dar basado en mi experiencia con socios.

  5. colomer dice:

    Los socios son como la pareja o peor, pq no hay sexo, que alivia muchas tensiones XDDDD.

    Es complicado encontrar una o varias personas con las que tengas puntos de vista comunes a corto, medio y largo plazo. Y como en la pareja, aunque similares, los puntos de vista no suelen ser iguales y hay que llegar a acuerdos.

    Lo principal es definir los roles y los “que pasa si…”, pq así se evitan las situaciones en las que tengas que acudir a un abogado y necesites de un documento firmado.

    De todas formas, Ivan, tú tienes una socia fenomenal ;D

  6. admin dice:

    En eso último te doy toda la razón 😉

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